NI UNA MÁS: LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES ES VIOLENCIA CONTRA TODA LA NACIÓN Y UN ATENTADO A LOS VALORES DEMOCRÁTICOS
Integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional del PT
Lideresa del PT en el Estado de México
"...vamos a seguir luchando hasta que ninguna mujer tema por su vida, hasta que ninguna lideresa sea atacada por ejercer su libertad, hasta que ninguna niña crezca aprendiendo a defenderse antes que a soñar..."
Hoy, 25 de noviembre, alzamos la voz por las que ya no están, por las que resisten y por las que aún viven con miedo. No es un día para conmemorar, es un día para exigir justicia y denunciar que, en México, ser mujer sigue implicando enfrentar violencias que jamás debieron existir. A todas las que caminan nuestras calles, nuestras escuelas, nuestros hogares: no están solas. Nos tenemos unas a otras y nuestra memoria es más fuerte que el silencio.
El patriarcado y la violencia machista siguen profundamente enraizados en las estructuras e instituciones de nuestra sociedad. Se sostienen en quienes creen que su poder, su palabra o su fuerza valen más que nuestras vidas. La violencia empieza con palabras, burlas y descalificaciones; crece con discursos de odio; y termina cuando algunos se sienten dueños de las mujeres, de sus cuerpos, de sus vidas y de sus entornos. Por todas las mujeres arrebatadas por el feminicidio, por todas las sobrevivientes y por todas las que aún luchan por vivir, hoy decimos ¡basta!
También decimos basta a la violencia política que hoy se ejerce, abiertamente y sin pudor, contra mujeres que lideran y transforman. Lo vemos con la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien se le ataca con violencia que nace del mismo origen patriarcal que ha cobrado la vida de miles de mujeres. Cuando una mujer en el poder es golpeada mediáticamente por el simple hecho de ser mujer, se envía un mensaje brutal a todas: que ni siquiera en la cima del poder estás a salvo. Y eso no lo vamos a permitir.
Aquí estamos las mujeres conscientes, las que no repetimos patrones marchistas ni estereotipos de género, las que elegimos sororidad, cuidado y comunidad. Somos nosotras las que seguimos tejiendo un futuro sano y sostenible para todas, las que creamos redes, abrimos puertas y rompemos silencios. Sororidad no solo es acompañarnos: es resistir juntas, es protegernos, es construir el país que nos deben. Entre mujeres nos cuidamos; frente a su violencia, nos fortalecemos.
Por eso, desde el Partido del Trabajo en el Estado de México, refrendo mi compromiso absoluto: vamos a seguir luchando hasta que ninguna mujer tema por su vida, hasta que ninguna lideresa sea atacada por ejercer su libertad, hasta que ninguna niña crezca aprendiendo a defenderse antes que a soñar. Las mujeres somos memoria, somos fuerza y somos futuro. Y mientras haya injusticia, estaremos de pie, juntas, diciendo con toda la dignidad que nos sostiene: ni una menos, nos queremos vivas, libres y felices.